10 de agosto
escuchar el album ¨estaciones¨ de Rosario Bléfari para mayor cercanía con el momento que lo escribí.
10 de agosto,
Es domingo por la tarde. Tuve que venir al río a pensar unas cosas que, inquietas, dan vueltas dentro de mi cabeza. ¿Sabías? A veces, los pensamientos tienen esquinas puntiagudas y me pinchan hasta que mi carne desgasta el filo, luego al toparse con mis adentros, se deslizan y no lastiman.
Este pensamiento nace del olor que emana mi bufanda: tiene el perfume de la ropa de Ro. La perfumamos el otro día que le sentimos olor a humo antes de salir. El olor de la cama de Ro me recuerda las veces que dormimos acomodadas con las chicas como un Tetris: mi cabeza en un hombro, culo con culo, los pelos de la otra en la cara. Esta imagen es bellísima, la atesoro. Pero le empieza a salir desde adentro como un cuerno amputado que vuelve a crecer, y la imagen suave, amorfa, esponjosa, se transforma. Un ángulo puntiagudo me lleva a pensar en lo injusto que es que existan amores que no son para siempre. Hay amores que desaparecen, que se pasan, y no logro encontrarle sentido. ¿Cómo podemos querernos tanto y quedar en el olvido? Si el amor que tenemos con mis amigas es tan, pero tan grande que no puedo verle el final, el fondo. Si yo siempre amo así, ¿por qué a veces se agota? ¿Qué falla?
Me emociona y me angustia ese pensamiento; es mi mente haciendo las limaduras. Y lagrimeo mientras sonrío, sin querer racionalizar este sentimiento. El saber que este amor existe dentro de mí y yo puedo direccionarlo a donde elija es un consuelo.
Una vez escribí algo de que me enorgullece saber que no quiero con condiciones, que hay algo puro en conformar a mi corazón con sentir esa calidez por alguien. Voy a buscar ese texto, era muy lindo.
¿Se puede querer y no esperar lo mismo a cambio?
10 de agosto aún, pero más tarde,
El escrito del que hablo antes es del 4 de septiembre del año pasado. Comienza con: "Normalicé la calidez de tu presencia y naturalicé el cariño que te guardo. Si fuera tan simple, ya lo sabrías por mi boca, pero soy cobarde y solo sonrío, pasándote pistas encriptadas en un lenguaje que podría asegurar que conoces. Me abastece aún este secreto, saber que soy capaz de querer y no pretender nada a cambio habla de algo puro e inocente que aún conservo, y eso es un alivio para mí. (...aquí soy muy explícita sobre la persona de la que hablo...) y yo debo contener la emoción tremendamente infantil que me provocan tus palabras. Siento que te pasa lo mismo que a mí, quizás no le pusiste nombre aún. Yo, por otro lado, le digo cariño, le digo secreto, deseo, ternura, inocencia. Le digo paciencia, le pido por favor, lo llevo a todos lados como amuleto. Le hablo sin que importe si responde".
Ahora, escribiendo esto, reciclo un pensamiento recurrente que tengo. Mis cuadernos se comunican trazando una línea temporal ondulada que hace y responde mis preguntas. Me conformo con esta pseudoconclusión a la que llegue el año pasado, por ahora.
me gustó mucho !! por momentos me reflejé a mi, pero interpretado desde una perspectiva diferente, lo cual lo hace muy interesante
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